
Es un blog enfocado a la concientización de la salud ocular y otros padecimientos.

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¿Cómo lo ves? / Alergias |

Llega el invierno y con él una sensación demasiado familiar para muchas personas: los ojos comienzan a picar, arder, sentirse arenosos o simplemente agotados. Esta época del año trae consigo una combinación de factores que pueden intensificar los síntomas del ojo seco.1
Por un lado, las bajas temperaturas y el viento helado golpean directamente el rostro, haciendo que la lágrima se evapore con mayor rapidez. Por otro lado, dentro de casa solemos refugiarnos con la calefacción a todo lo que da, lo que reduce aún más la humedad del ambiente y provoca que la superficie ocular se reseque con facilidad.2
En conjunto, estos factores hacen que el invierno sea una estación especialmente desafiante para quienes padecen ojo seco, aumentando las molestias y afectando incluso actividades cotidianas como trabajar frente a pantallas, leer o conducir.
Relación entre temperatura bajas y el ojo seco

Los estudios coinciden en algo: cuando la temperatura baja, las molestias aumentan.1
Los investigadores proponen dos mecanismos para explicarlo: o bien el frío estimula directamente los nervios de la córnea (termorreceptores de frío) causando malestar, o bien provoca .que las glándulas se contraigan, reduciendo la capa de aceite que evita que la lágrima se evapore. El frío podría estar afectando estas glándulas, dejando nuestra lágrima expuesta y vulnerable.1
No solo es la baja temperatura, sino también la humedad…
La baja humedad es un factor de riesgo bien conocido para el ojo seco. Diversos estudios en humanos y animales han demostrado que estar expuestos a ambientes secos puede provocar varios efectos negativos en los ojos: disminuye la producción de lágrimas, aumenta la evaporación, se adelgaza la capa de grasa que protege la lágrima, se altera la superficie de la córnea y se reduce la cantidad de células encargadas de mantener los ojos lubricados.2
Un factor ambiental inesperado: la presión atmosférica
Quizás el hallazgo más enigmático de estudios al respecto fue la aparición de un factor completamente inesperado: la presión atmosférica. Los datos revelaron una fuerte correlación positiva entre la presión del aire y el número de procedimientos realizados por síntomas de ojo seco. Es decir, a mayor presión atmosférica —algo común en los días fríos y despejados de invierno—, más procedimientos se realizaban.3
Los propios investigadores admiten que este es un territorio inexplorado, sin informes previos que lo respalden. ¿Cómo es posible que el peso del aire sobre nosotros influya en la delicada superficie de la córnea? Es una pregunta fascinante que abre una nueva y misteriosa frontera en la oftalmología, demostrando que todavía hay mucho que no entendemos sobre la conexión entre nuestro cuerpo y el entorno.3
Estrategias para combatir el ojo seco
El tratamiento del ojo seco suele ser un proceso continuo y requiere combinar varias estrategias para atacar todas las posibles causas del problema. Esto significa que puede incluir tanto medicamentos como otras medidas. El objetivo del tratamiento es restaurar el equilibrio natural de la superficie del ojo, reducir la irritación y evitar daños a largo plazo. Todo esto con la meta de mejorar la visión y, sobre todo, la calidad de vida de las personas que viven con ojo seco.4

Cambios en el ambiente y estilo de vida
Muchos casos de ojo seco mejoran muchísimo haciendo pequeños cambios diarios:4
- Aumentar la humedad en casa, sobre todo en invierno.
- Evitar corrientes de aire directo: ventiladores, aire acondicionado, calefacción o ventanas abiertas del coche.
- Ajustar la computadora: bajar ligeramente la pantalla reduce la exposición del ojo al aire.
- Limpiar párpados y pestañas con regularidad.
- Hacer pausas frente a pantallas y parpadear más conscientemente.
- Usar lentes adecuados para evitar fatiga visual.
- Dormir bien, hidratarse, comer equilibrado y cuidar tu salud mental: todo esto también influye.
Tratamientos tópicos
El tratamiento de primera línea para el ojo seco es el uso de lágrimas artificiales, también llamadas gotas lubricantes, las cuales hidratan los ojos añadiendo componentes similares a los de las lágrimas naturales, ayudando a que la película lagrimal funcione mejor y proteja adecuadamente la superficie ocular.3,5
El invierno puede ser un verdadero desafío para nuestros ojos, pero entender cómo el frío, la baja humedad y otros factores ambientales influyen en la lágrima nos permite actuar a tiempo y proteger nuestra visión. La buena noticia es que existen estrategias sencillas y efectivas para mantener los ojos cómodos incluso en los días más secos y helados: desde ajustar el ambiente en casa, mejorar hábitos diarios y cuidar nuestros párpados, hasta usar lágrimas artificiales para reforzar la película lagrimal.
Cuidar tus ojos también es cuidar tu bienestar. ¿La clave? Escuchar a tu cuerpo, hacer ajustes cuando sea necesario y buscar apoyo profesional si los síntomas continúan.
Referencias:
- Ho WT, Chiu CY, Chang SW. Low ambient temperature correlates with the severity of dry eye symptoms. Taiwan J Ophthalmol. 2022;12(2):191-197. doi:10.4103/tjo.tjo_25_21
- Onyeze NS, Jacob J. Climate Change and Its Impact on Ocular Health: A Systematic Review. Cureus. 2025;17(9):e91614.
- Kabata Y, Terauchi R, Nakano T. Seasonal Variations and Environmental Influences on Dry Eye Operations in Japan. Research Square; 2024. Disponible en: https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-5007533/v1
- Sheppard J, Shen Lee B, Periman LM. Dry eye disease: identification and therapeutic strategies for primary care clinicians and clinical specialists. Ann Med. 2023;55(1):241–252.
- American Academy of Ophthalmology. Lubricating Eye Drops for Dry Eyes. 2022. Disponible en: https://www.aao.org/eye-health/treatments/lubricating-eye-drops 05 Lubricating Eye Drops for Dr…

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